Revivan a Marx*

                                                  
En este mundo globalizado en el que vivimos, en este mundo de constante violencia, de incertidumbres políticas y de tantos reaccionarios sueltos por ahí, las ideas de una revolución socialista y de un gobierno proletario al poder, aún se discuten. La mayoría de los individuos que remotamente nos interesamos en el tema, no sólo en la política, en la sociedad en sí, sabemos que el primero en replantearse estos conceptos fue Karl Marx junto a su fiel ladero Friedrich Engels.
Pioneros del análisis de la lucha de clases, los modos de producción, el valor del trabajo, la esclavitud del  valor, la plusvalía, y un sin fin de conceptos más que intentaron analizar tanto el surgimiento, como el desarrollo y la posterior caída del capitalismo, que hoy en día parece algo lejana.

Las ideas marxistas siempre han estado en tela de juicio. Han tenido sus fervientes seguidores, como también así sus más acérrimos enemigos. Detractores a los que no les tembló el pulso a la hora de masacrar y aniquilar a quienes se tilden de socialistas, comunistas, zurdos, rojos, o como quieran llamarles.

En pleno siglo XXI es maravilloso que los conceptos elaborados por este filósofo y economista alemán, todavía se crean como posibles. Aún hoy muchos creen, mejor dicho creemos, que el capitalismo es un enorme mal y un monstruo voraz sin limite al que hay que enfrentar. Y qué mejor manera de enfrentarlo que mediante el poder proletario, el del trabajador. El obrero, quien es el verdadero engranaje que hace funcionar esta enorme maquina que maneja el sistema económico y político en casi todo el mundo.

Los tiempos cambian, y eso esta más que claro, pero esto Marx lo sabía. Luego de haber visto regímenes totalitarios al extremo, represivos, torturadores, escudados bajo la bandera de la dictadura del proletariado, y de haber sufrido baños de sangre durante los 70´s por tratar de imponer ideas a través de las armas, las ideas de revolución por medio de la violencia, hoy en día están mas que descartadas.

El cambio pasará por otro lado. Un costado más humano, quizás a través de movilizaciones sociales, reformas educativas. Una toma de conciencia  en los jóvenes y por que no también en los adultos acerca del papel que desempeñan como miembros de una sociedad. Una mayor participación política, desde un lado crítico, formando una ideología propia a partir de la toma de elementos y la reflexión. Sugerir, en vez de imponer por la violencia. Molestar, en vez de castigar con la misma moneda. Por desgracia, aún no divisé cual es la verdadera solución, y veo muy difícil que alguna vez lo logre. Pero confirmo y reafirmo que  voy a seguir intentándolo y que no me voy a rendir fácilmente.

Como mencioné anteriormente, el mundo en que vivimos hoy es mucho más acelerado y vertiginoso en comparación al mundo precariamente industrializado que le tocó vivir a Marx en el siglo XIX, pero esto él lo tenía más que claro. Solo hay que citar un fragmento del prologo del “Manifiesto Comunista” (1848) escrito por Marx y Engels a la edición alemana de 1872.

 …”Ya el propio manifiesto advierte que la aplicación práctica de estos principios dependerán en todas partes y en todo tiempo de las circunstancias históricas existentes. (…) …” Si hubiéramos  de formularlo hoy, este pasaje presentaría un tenor distinto en muchos aspectos. Este programa ha quedado a trozos anticuado por efecto del inmenso desarrollo experimentado por la gran industria en los últimos 25 años, con los consiguientes progresos ocurridos en punto a la organización política de la clase obrera, y por efecto de las experiencias prácticas…”

A veces pienso que pasaría si, por algún milagro científico, o un capricho divino, trajésemos de nuevo al mundo actual a aquél alemán. Quizás se decepcionaría en demasía, al ver en enorme avance del capitalismo que tanto detestaba. Al ver franquicias expandidas a nivel mundial, trabajadores asalariados cobrando miserias, y enormes multinacionales exprimiendo recursos naturales y humanos. Creo que de cualquier forma, su intervención en el presente sería, sin ninguna duda, beneficiosa para toda la humanidad. Por eso es que hago este pedido: por favor, revivan a Marx.

*Comparto este escrito, levemente retocado para conservar su esencia, que realicé en plena catarsis e indignado del mundo a los 19 años. Muy jóven, muy ignorante, pero también muy indignado y con muchos sueños. ¿Qué me quedará para el futuro no? Ejército Industrial de Reserva. Nada más. Nada menos.

Anuncios

Acerca de Pablo Díaz Marenghi

Periodista / Docente / Comunicación #FSOC / Redacción @artezeta / Colaboro en @DiarioZ @NiaPalos y @Ultra_Brit / Conduzco @hoyeselfuturo / Twitter @pediazm / LinkedIn
Esta entrada fue publicada en Opinión y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s